La vida humana
La vida humana
 

La vida humana

Como    usted    sabe,    querido    lector, cualquier persona viva, que sube y baja, habla y piensa, sueña, llora y ríe, cree que esa es la vida humana; no más.

 Si sufre, culpa a Dios; si es feliz, dice que está «de buenas»; no quiere darse cuenta que el sufrimiento es el resultado de acciones muy malas, que ha cometido y sigue cometiendo.

Puede ser que esa persona no acepte la Ley del Retorno y Recurrencia, pero en él, esa Ley se está cumpliendo, crea o no.

No puede haber «buena suerte» en una persona, si de por medio no hay acciones buenas que lo respalden para que no sufra.

Aprender a vivir

Sí algo hay de trascendente en la vida humana, es la de aprender a vivir. Para esto, es necesario que cada persona se haga responsable de sus hechos y acciones.

A un buen padre, responsable, es lógico que en otra vida no van a mandarle hijos kármicos, que lo hagan sufrir; una buena madre, responsable, amorosa y cumplidora de sus deberes, en otra vida no van a mandarle un mal esposo, ni malos hijos.

A un buen hijo, a una buena hija, es lógico que en otra vida no van a mandarle unos malos padres.

El que da de comer al hambriento, sirve al necesitado, lógico está que en ésta o en la otra vida no va a morir de hambre; el que ayuda a los enfermos, pues va a gozar de una excelente salud.

«SIEMBRA HOY Y COSECHARÁS MAÑANA. NO SIEMBRES HOY Y SUFRIRÁS NECESIDADES EN EL MAÑANA».

El que viste al desnudo, el que no denigra de nadie, ni levanta falsos testimonios, nadie tendrá nada contra él.

El que no destruye la vida, tendrá vida en abundancia; cumpliéndose así lo que el Señor dijo: “Con ¡a vara que midiereis, serás medidos!”.

Los Padres de familia

El padre o la madre de familia que es irresponsable con sus hijos, da malos ejemplos y es cruel; cosechará eso en su futura existencia.

El hijo que se comporta mal con sus padres, en un futuro retorno, tendrá que pasar por esa situación con hijos que se comporten terriblemente mal.

La persona que vive calumniando a los demás, en una próxima vida, será siempre calumniado y odiado por todos.

La persona que hace mal uso de su cuerpo, gastándolo en borracheras, vicios, derroche de placeres, vendrá con un cuerpo que no le servirá para nada; enfermo desde que nazca hasta que muera. Por eso, hay una máxima que dice: “Haz buenas obras y pagarás tus deudas”.

Puede ser que haya muchos sabihondos y religiosos de pueblo que critiquen lo que aquí estoy diciendo, pero esto no me lo han contado, lo conozco en forma directa.

Los Gnósticos y la vida

Por eso, nosotros los Gnósticos, aseguramos que sí el hombre no cambia hacía el mundo, el mundo no puede cambiar hacía el hombre; porque nadie puede venir a la tierra a disfrutar de lo que con anterioridad, no ha sembrado.

Sería absurdo e inaudito pensar que un asesino, un ladrón, un perezoso, un calumniador, un perverso, viniera en un nuevo retorno a disfrutar de paz, de tranquilidad, de riquezas, de salud, de buenas amistades, si en otra vida, no ha sembrado buenos modales, no ha sido una persona útil y ejemplar.

«Siembra hoy y cosecharás mañana. No siembres hoy y sufrirás necesidades en el mañana».

Que la paz del Cristo reine en sus corazones.

V.M Lakhsmi

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