Queremos analizar en este artículo las dos naturalezas del ser humano. La naturaleza instintiva y animal en rivalidad con la naturaleza ética y espiritual.

Cualquier persona que tenga un poco de auto-análisis, puede darse cuenta, en su comportamiento individual y social, de que se manifiesta esa lucha.

La Naturaleza Instintiva 

La gula es un instinto de conservación desequilibrado.

     La gula es un instinto de                 conservación desequilibrado.

La naturaleza instintiva se encarga como inteligencia, de los aspectos vitales, tales como buscar la satisfacción de las necesidades fisiológicas. Un ejemplo de ello es el instinto de reproducción, la alimentación, etc.

También está relacionada con las percepciones sensoriales y las reacciones que estas producen en el individuo.

Una persona que gravite en su parte instintiva, encuentra sus momentos de plenitud o aparente felicidad, en aquellos placeres pasajeros como comer, dormir, sexo, etc. Podemos decir que se acerca más al reino animal que al reino humano.

Cuando un ser humano vive principalmente para satisfacer instintos, tiende a desarrollar la gula, la pereza, la inercia, la concupiscencia y la lascivia, etc.

Una persona así, tiende a ser a ser víctima de ataques de ira e impaciencia, de reacciones constantes, cuando no puede satisfacer sus deseos.

La naturaleza espiritual. 

La caridad es expresión del amor del alma en hechos.

  La caridad es una virtud del alma.

La segunda naturaleza, la espiritual, la lleva cada ser humano en su interior; en Gnosis se le llama la ESENCIA. Se la puede definir como una fracción de Alma. Es la materia prima o potencial, que nos puede convertir en verdaderos Seres Humanos, si aprendemos a desarrollarla.

Está presente en los valores propiamente humanos, como es la bondad, la honradez, la capacidad de sacrificio, la voluntad, el amor, la amistad, la tolerancia, la comprensión, etc…

Cada valor humano o virtud, como los mencionados anteriormente, son joyas que engrandecen y exaltan a cualquier persona. Los valores nos facultan para alcanzar el éxito en cualquier ámbito de la vida, sea este familiar, conyugal, social o de negocios.

La Gnosis como escuela

La Gnosis, como Escuela de Regeneración física y espiritual, entrega las didácticas para que cada persona pueda enfrentarse a sus debilidades.

Enseña como conocer nuestros defectos psicológicos, comprenderlos y eliminarlos. Podrá así desarrollar las virtudes que transformarán su vida. Así es cómo se verá rodeado del bienestar y la felicidad que todo ser humano anhela.

Para desarrollar nuestros valores humanos y espirituales, no es necesario aislarse o irse a una montaña a vivir como ermitaño, o enclaustrarse en un monasterio.

La vida cotidiana que a cada uno le ha correspondido, con sus relaciones habituales con familiares o compañeros de trabajo o de estudio, es el escenario idóneo para que podamos conocernos a sí mismos.

Conociéndonos, podemos hacer un cambio en la forma de pensar de sentir y de actuar.

La Gnosis, como escuela de regeneración, tiene didácticas de auto-análisis que nos llevan al auto-conocimiento y a la transformación de sí mismos.

   La Gnosis nos enseña el auto-conocimiento.

Ahí es donde podemos observar como se manifiestan diversos tipos de valores positivos, como por ejemplo, la empatía o el amor.

O valores negativos, como la envidia, el rencor, el egoismo, etc .

A través de un Trabajo Interior podemos potenciar las virtudes y eliminar los valores negativos.

La Gnosis, como escuela de regeneración, tiene didácticas de auto-análisis que nos llevan al auto-conocimiento y a la transformación de sí mismos. Enseña la eliminación de esa naturaleza inferior, que tanto daño nos causa y tan infelices nos hace en las relaciones humanas.

De esta forma podemos evidenciar aquel axioma que dice que “el individuo es el reflejo de la sociedad y que la sociedad es el reflejo del individuo”.

Si queremos un mundo mejor, ese cambio no depende de ninguna fórmula política, comienza por el individuo, y estamos llamados desde nuestro interior a realizarlo.


Descubra más de la enseñanza gnóstica, haciendo click aquí.

Uriel J. Ortiz.

2 Comments

  1. Yusmira Barrio dice:

    Excelente tema gracias

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